Cuando tenemos que elegir una tarima flotante con la que vestir nuestro hogar, encontramos infinidad de modelos, con diversos acabados y tonalidades. Además, antes de optar por un modelo, deberemos conocer cómo son las tarimas con y sin bisel para escoger la opción que más nos convenga. Hoy, en este artículo de Paviservi, nos centramos en este último aspecto, te contamos cuáles son las ventajas y desventajas de las tarimas con o sin bisel.
¿Qué es el bisel de una tarima?
El bisel en una tarima es la hendidura que se encuentra en los laterales de cada tablón. Esta hendidura permite crear una separación entre lamas que podemos percibir al tacto y a la vista.
De esta forma, una tarima biselada presenta abertura a lo ancho y a lo largo de la lama, con una separación entre tablones. Por el contrario, cuando un tablón no es biselado, no presenta separaciones en la superficie y tiene un acabado plano.
En sus orígenes, el bisel se presentaba únicamente en tarimas de madera, era una de sus características distintivas. Tiempo después, este bisel se fue incorporando en suelos vinílicos y suelos laminados, con el objetivo de conseguir una mayor semejanza con las tarimas de madera.
Encontramos distintos tipos de tarimas biseladas, que se pueden clasificar según su profundidad y según sean longitudinales o perimetrales.
Según la profundidad del bisel, encontramos un bisel tradicional, donde la hendidura se percibe tanto a la vista como al tacto; un microbisel, que tiene una hendidura más sutil, perceptible al tacto, aunque no tanto a la vista; y un nanobisel, con una hendidura más delicada y menos perceptible.
Por otro lado, un bisel longitudinal es un bisel a 2 lados, con la separación entre tablones en los laterales y que genera la sensación de lama continua y eterna. Por el contrario, un bisel a 4 lados es aquel con la separación entre tablones en todos los lados, creando la sensación de piezas individuales. Este último es el tipo de bisel más frecuente, debido a que recrea el realismo de las tarimas de madera con un alto grado de perfección.

Ventajas y desventajas de la tarimas biseladas
Las tarimas con bisel proporcionan una serie de ventajas como son las siguientes:
En primer lugar, brindan una apariencia altamente realista que emula la madera tradicional, lo cual ha hecho que el bisel se convierta en una opción claramente preferida en las tarimas laminadas y vinílicas a lo largo de los años.
Además, ocultan mejor el desgaste en los bordes, ya que las hendiduras hacen que este desgaste sea menos evidente. Es por esto que en las estancias de mayor tránsito, las tarimas con bisel son una opción acertada.
Por otro lado, las tarimas biseladas disimulan eficazmente las pequeñas irregularidades del pavimento y los desniveles menores entre lamas resultantes de una instalación deficiente. Esta capacidad es especialmente notable en las tarimas de madera y los suelos laminados, debido a su mayor grosor, que les permite ocultar mejor estas imperfecciones.
Otra ventaja de las tarimas biseladas es que son muy fáciles de limpiar, no acumulan más polvo en la hendidura. Por esta razón, se pueden limpiar de la misma forma que cualquier otra tarima, con una aspiradora o una mopa y con fregona.
En cuanto a las desventajas de las tarimas con bisel, el principal inconveniente se encuentra en la posible acumulación de agua en las ranuras de tarimas laminadas y de madera. Por esta razón, en estas tarimas se debe extremar la precaución, pese a que el suelo tenga capacidad hidrófuga.
Pros y contras de las tarimas sin bisel
Algunas ventajas que podemos encontrar en las tarimas sin bisel son su capacidad de brindar una mayor homogeneidad y sensación de continuidad y su facilidad de limpieza.
En cuanto a sus desventajas, no disimulan tan bien el desgaste. Al tratarse de suelos continuos sin separación perimetral, el desgaste es más evidente. Además, no ocultan los posibles desniveles que pueda haber.
De esta forma, podemos concluir que la principal diferencia entre una tarima con bisel y otra sin bisel responde de forma casi exclusiva a una cuestión estética. Es por esto que no hay una que sea mejor que otra. Simplemente si queremos una opción de tarima que imite con realismo a la madera auténtica, elegir una con bisel siempre será la elección más acertada.